Pandemia en México: efectos sociales en las mujeres

Pandemia en México: efectos sociales en las mujeres

La situación actual sobre la pandemia de Covid-19 se encuentra en proceso de vacunación, que si bien, es lento también es continuo. Sin embargo, los efectos sociales de la pandemia son diferentes de acuerdo con el poder adquisitivo, educación, origen étnico y género. Pues cada una de estas características vulnera o privilegia la situación con la que se vive la pandemia y los efectos con los que se enfrentan.

Al inicio de la pandemia fue evidente el privilegio de unas personas al quedarse en casa sin perder sus trabajos, mientras otras necesitaban salir para sobrevivir. En ese sentido, esta reflexión versa sobre los efectos sociales de la pandemia en las mujeres, en especial: el aumento en la violencia de género, trabajo, el cuidado y educación. A continuación se brindará información sobre estos rubros a la par que se reflexiona sobre ellos.

Violencia de Género

La violencia de género se manifiesta de diversas formas, en este caso se destacan los feminicidios y las violencias físicas y psicológicas dentro del hogar. Sobre está, de acuerdo con la Red Nacional de Refugios (RNR), se incrementó. Las solicitudes de apoyo aumentaron un 80 por ciento y las solicitudes de ingreso crecieron el 12.71 por ciento para esta institución, así como la ayuda solicitada por un tercero como un efecto de la pandemia. No menos grave es el caso del aumento de feminicidios, pues, de acuerdo con el Observatorio de Género y Covid-19 en México el aumento osciló entre 24 y 32 por ciento entre los meses de mayo a septiembre de 2020. De hecho, el mes de junio fue el más alto en feminicidios con el deshonroso 32 por ciento.

Tal como se observa en los datos hubo un incremento significativo de la violencia hacia las mujeres. Pues, las mujeres quedaron atrapadas en casa con sus agresores y con más limitaciones para salvaguardar sus vidas. Esto en un contexto donde si bien se realizaron campañas desde el gobierno como #NoEstásSola, Cuenta hasta 10 y se hicieron mapas de los servicios de atención a víctimas de violencia. También se realizó un recorte presupuestal del 75 por ciento a Inmujeres (Observatorio de Género y Covid-19 en México). El actual gobierno oscila entre campañas y programas en aras de erradicar la violencia de género a la par que recorta el presupuesto para estos programas. Es decir, hay una falta de coherencia con el “compromiso” de erradicar la violencia de género que se reitera día a día. Igual que el muro de indolencia colocado el 8 de marzo entre las mujeres y Palacio Nacional, así se establecen los programas y políticas públicas para “acabar” con este problema social.

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Trabajo remunerado y trabajo de cuidado

Otro elemento que se vio seriamente modificado fue el aspecto laboral de todas las personas, nuevamente diferenciado por la posición económica y, de manera más específica, laboral. Además, de esta situación de un contexto laboral que se ha precarizado tanto en México como a nivel mundial, la situación de las mujeres en el mundo laboral es peor todavía que el contexto general. Para dar una idea más clara sobre el problema,a continuación, se muestra la siguiente gráfica de elaboración propia a partir de los datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo durante el 2020. Los datos por sí mismos nos dan una idea de los efectos de la pandemia en el trabajo para las mujeres. Sin embargo, sin la definición de los indicadores y el contexto su valor se reduce.

Pandemia en México: efectos sociales en las mujeres

Al tener en cuenta la precisión anterior, a continuación, se explica cada indicador y se contextualiza. La desocupación, o más propiamente la desocupación abierta, se entiende como la población sin trabajo, pero que se encuentra activamente buscando trabajo. Dicho esto, la tasa de desocupación creció durante 2020 más de 1.5 por ciento, en especial en los meses de julio a septiembre. No es casual el aumento de este indicador por el contexto, pero también por la temporalidad, pues en junio de 2020 se instauró el semáforo epidemiológico y en la Ciudad de México el color era naranja y empezó una incipiente recuperación económica. En ese sentido, se explica que en estos meses sea el porcentaje más alto de desocupación.

La subocupación se refiere a las personas ocupadas que disponen de mayor tiempo que la ocupación requiere. La tasa de desocupación más alta fueron los meses de abril a junio que corresponden con el momento más álgido de la pandemia. En este punto, es relevante resaltar otro tipo de trabajo, es decir, el trabajo de cuidado. Este trabajo generalmente no es remunerado por esa razón pasa desapercibido dentro de las estadísticas oficiales. El trabajo de cuidado o cuidado se refiere a las actividades del hogar, crianza de menores, cuidado de enfermos y personas adultas mayores, en general toda actividad que sea para la realización de la vida.

Ese tipo de trabajos generalmente recaen en las mujeres, en México, con el sistema Escuela en Casa a las mujeres se les sumó ese trabajo, así como la contención emocional de sus seres queridos y la propia. La triple jornada laboral de las mujeres: trabajo remunerado, actividades domésticas (cuidado) y orientación emocional se magnificó durante la pandemia y si bien se visibilizó no ha sido suficiente.

Los dos últimos indicadores de la gráfica evidencian aún más los efectos de la pandemia en las mujeres. En referencia a la subutilización de la fuerza de trabajo representa la desocupación, subocupación y población no económicamente activa. El trabajo de las mujeres recae en este indicador, pues si bien dedican muchas horas a labores de cuidado, éstas no son remuneradas, por ello la tasa de subutilización es tan alta más en el contexto pandémico alcanzando más del 50 por ciento.

Por último, se observa un aumento en ocupación en el sector informal, este hecho resulta preocupante, pues el sector informal carece de seguridad social y derechos laborales esenciales. De acuerdo a ese dato, este sector de trabajo se está feminizando, pues en muchas ocasiones es perfecto ya que demanda menos cantidad de horas y supone un mejor equilibrio para las otras actividades que no son remuneradas, pero son esenciales para la vida social. Sin embargo, con la informalidad en el sector laboral, las mujeres tienen un poder adquisitivo más precario y se vulneran sus derechos laborales.

Educación

Uno de los sectores más vulnerados durante la pandemia ha sido la educación en todos los niveles. Pues, alumnado, profesorado, padres, madres y tutores se vieron de la noche a la mañana sin la escuela física y con la implementación de un modelo a distancia. En ese sentido, la Encuesta para la Medición del Impacto COVID-19 en la Educación reveló datos alarmantes en lo que ha deserción escolar se refiere, pues, se estima que 5.2 millones de personas de entre 3 a 29 años no se inscribieron al ciclo actual, de esa cifra 2.5 millones son mujeres. Además de la pandemia como causa de esta situación se sumaron la falta de recursos. En especial a las personas de entre 19 a 29 años, pues 2 millones 373 mil personas no se inscribieron por esta razón.

A esta situación se suma un elemento que ya se había abordado y tiene que ver con el cuidado, tal como se observa en el siguiente gráfico:

Pandemia en México: efectos sociales en las mujeres

En el gráfico anterior de elaboración propia, a partir de la Encuesta para la Medición del Impacto COVID-19 en la Educación, se ratifica que las actividades de cuidado recaen en las mujeres. En particular, el apoyo a actividades escolares teniendo en cuenta el esquema de Escuela en Casa. En el caso de las mujeres se refiere a la madre, familiar mujer u otra persona mujer. En el mismo sentido en el caso de los hombres lo constituyen: el padre, familiar hombre u otra persona hombre. Cabe destacar que las personas que más apoyan son el padre y la madre con una diferencia claramente anclada en mayor apoyo de las madres que de los padres.

En suma, estos datos son apenas pinceladas de los profundos impactos sociales que ocasionó la pandemia Covid-19 a las mujeres de distintas edades. Resalta la labor inmensa que las mujeres han realizado en trabajos de cuidado y contención emocional. Además de sobrevivir en su día a día muchas veces en situaciones de violencia física, psicológica, emocional, económica, e incluso patrimonial. En ese sentido, les invitamos a ser una red de apoyo a esas mujeres en el mismo sentido que Casa Gaviota lo es para todas.

Por Margarita Romero Vázquez
Para Casa Gaviota

Fuentes consultadas

INEGI. (2021, febrero 17). Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo 2020. INEGI. Consultado junio 2, 2021, en https://www.inegi.org.mx/contenidos/programas/enoe/15ymas/doc/enoe_n_presentacion_ejecutiva_trim4.pdf

INEGI. (2021, abril 22). Encuesta para la Medición del Impacto COVID-19 en la Educación. INEGI. Consultada junio 2, 2021, en https://www.inegi.org.mx/contenidos/investigacion/ecovided/2020/doc/ecovid_ed_2020_presentacion_resultados.pdf

Observatorio de Género y Covid-19 en México. (n.d.). Violencia familiar y refugios. Género- COVID19. Consultada mayo 31, 2021, en https://genero-covid19.gire.org.mx/tema/violencia-familiar-y-refugios/

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